Análisis: Limbo

Hace tiempo (bastante tiempo) os hablé de la jugabilidad experimental, y de aquellos juegos que se salen fuera de lo que consideramos “normal”, y que necesitan un vistazo más allá de lo que nos aparece en pantalla para entender bien lo que tratan de contarnos y lo que nos quieren decir. En un videojuego, la diversión está, o debería estar por encima de todo, pero siempre se agradece algún título que vaya más allá, nos cuente historias, o simplemente nos deleite con un alarde de arte.

Entre ellos, sin ninguna duda, está Limbo. Lo descubrí por casualidad, como aquel que dice. Nunca lo había visto anunciado ni mencionado en ningún sitio, pero un día llegó a mi bandeja de entrada un correo de Sony, de la Store, de aquellos que uno nunca abre. Y qué gran acierto fue abrir el correo para descubrir uno de esos títulos que te dejan huella, o que al menos, ha dejado en mí.

– Ver entrada completa –