Análisis: Final Fantasy Type-0

Érase una vez, dos compañías que se ganaron el corazón de cientos de miles de personas con videojuegos inolvidables, y que en 2003 decidieron fusionarse, creando “Square Enix Holdings Co., Ltd.”.

Después llegaron los años de luces y sombras. A un lado de la balanza, sus innegables éxitos económicos. Al otro, la destrucción de la saga Final Fantasy. O, mejor dicho, su conversión en un producto sin identidad, del montón, explotado hasta la saciedad.

La que era la compañía de Final Fantasy VII, Final Fantasy VIII, Final Fantasy IX y Final Fantasy X, pasó a ser la compañía de All The Bravest, Record Keeper y Brave Exvius. Peor aún: la compañía de Claire Farron, “Lightning”.

El cambio fue progresivo. Algunos supimos adelantarnos, advertimos lo que estaba pasando… y hubo quien nos daba la razón, y quien se negaba a verlo. Bueno, para todos ellos: ya hemos llegado a ese momento; ahora queda asimilarlo.

Entre medias vivimos distintas fases. Independientemente de la pérdida de alma (y calidad), pudimos disfrutar de dos juegos muy buenos, como son Final Fantasy X-2 y Final Fantasy XII. La saga entró en el universo de los MMORPG (FFXI, FFXIV), y se inició la explotación de Final Fantasy VII, que aún no ha terminado.

Después de aquello, Square Enix se despidió con el anuncio de algo llamado “Fabula Nova Crystallis”. Tres juegos dentro del mismo mundo, titulados Final Fantasy XIII, Final Fantasy Versus XIII, y Final Fantasy Agito XIII. Un proyecto que llegó para revolucionar la saga. Un anuncio con el que todo terminó.

Square Enix murió, y de sus cenizas nació el monstruo llamado $hinra €nix.

Ninguno de los tres títulos de Fabula Nova Crystallis permaneció intacto. Final Fantasy XIII pasaría a ser una trilogía claramente improvisada entrega tras entrega; Final Fantasy Versus XIII, avergonzado, abandonó a sus hermanos y se cambió el apellido, convirtiéndose en Final Fantasy XV (del que ya opinaré cuando lo juegue, paciencia hasta entonces); y en cuanto a Final Fantasy Agito XIII… es el juego del que os voy a hablar hoy.

Siento haberos obligado a leer una introducción tan larga, pero eso facilita que entendáis la importancia de lo que voy a decir ahora: Type-0 es el mejor Final Fantasy en 10 años, desde Final Fantasy XII.

Historia

El mundo de Orience está dividido en cuatro países: Milites, Rubrum, Concordia y Lorican. Cada uno de ellos tiene su propio Cristal, del que obtienen recursos y protección. En realidad, lo más adecuado sería decir que son los humanos quienes pertenecen a los Cristales, y no al revés.

El comandante Cid Aulstyne, líder de Milites, ha declarado la guerra a las otras tres naciones. Su superioridad tecnológica y el uso de un lu’Cie en combate, saltándose los acuerdos de paz entre las cuatro naciones, está a punto de proporcionarles una victoria indiscutible… hasta que la Academia se interpone en su camino.

Rubrum tiene una escuela de magia (la Academia), donde los alumnos más aventajados, divididos en doce clases (llamadas “Clase Uno”, “Clase Dos”, etc.), están preparados para participar en conflictos armados.
Los estudiantes de las doce clases son también llamados “Aspirantes a Agito”, ya que sueñan con, un día, adquirir este título, reservado para los guerreros más poderosos, los que impedirán que llegue el “Finis”; el fin del mundo que narran las leyendas.

Milites posee un inhibidor mágico, que inutiliza el poder de las doce clases de la Academia. Sin embargo, Rubrum tiene un as en la manga: un grupo que ha permanecido oculto de sus propios compañeros, con un poder mágico tan grande que ni el inhibidor consigue detenerles. Es la Clase Cero.

Con ese planteamiento de academias militares para adolescentes y clases, es imposible no acordarse de títulos como Final Fantasy VIII y Valkyria Chronicles 2 y 3. Pero no apuntemos tan alto; aquí se separan sus caminos.

No nos volvamos locos. Por muy superior que sea a todo lo visto en los últimos años, no se puede decir que tenga una historiaza. Pero, con sus más y sus menos (tiene cosas MUY buenas, y otras más bien regulares), se mantiene dignamente.

Machina y Rem son los dos personajes más importantes, pero contar con un total de 14 protagonistas le hace mucho bien. En esto se parece más a Valkyria Chronicles que a Final Fantasy VIII, siguiendo los ejemplos anteriores. 14 personajes, de personalidades muy diferentes, a los que se coge cariño sin necesidad de que ninguno de ellos sea memorable. Se hace fuerte en el conjunto.

Es el Final Fantasy con más violencia real de toda la saga. Es decir, puede que no sea el que tiene más acción y violencia, pero sí el que la muestra de forma más cruda. Tiroteos, sangre, gritos… Basta con ver el principio para saber que es algo distinto. Y así se mantiene hasta el final.

También tiene su parte psicológica, no tan visual, con aspectos de la historia tan importantes como que las mentes de los Aspirantes están manipuladas para que olviden a todos los que fallecen. Es decir, que si uno de sus compañeros (o incluso familiares) muere, recuerdan todo lo que ha pasado, pero no a la persona en sí. Pierden parte de sus emociones a cambio de convertirse en mejores armas para la batalla.
Esto lleva a escenas muy interesantes, teniendo en cuenta que nosotros, los jugadores, recordamos todo lo que ellos olvidan…

Jugabilidad

Empiezo hablando de los combates, que son de lo mejor de Type-0.
Es un Action RPG con combates aleatorios, en el que tenemos que elegir qué 3 de los 14 personajes participan de inicio en las batallas… aunque podemos llegar a usar a todos en un mismo combate.
Manejamos sólo a uno, y la IA se encarga de los otros dos. La calidad de la IA es el punto más… discutible. Tiene sus momentos: a veces resultan muy eficientes, pero otras pueden llegar a ser un estorbo. Al menos suelen curar cuando corresponde (¿eh, Donald?), y, para compensar sus debilidades, el daño que reciben se reduce a la mitad, y su gasto de PM a 1/3.
En mi opinión, las actuaciones “correctas” no compensan a las “incorrectas”. El buen funcionamiento debería ser lo normal; todo lo que se salga de ahí, es un punto a mejorar. Y yo entiendo que un personaje manejado por la máquina no pueda actuar igual que un humano, pero toca mucho las narices que los personajes se pasen todo un combate mirando, que mueran en la misma entrada de una mazmorra, o que curen a los enemigos utilizando magias que absorben. Y, dado que no tenemos opción de manejar a uno y dejar los otros trece esperando, sino que automáticamente salen los dos primeros que tengamos puestos como prioridad para ser controlados por la máquina, implica que, en ocasiones, en vez de elegir quién nos ayuda, tenemos que elegir a quién vamos a sacrificar…

Podemos cambiar en todo momento entre los tres personajes, pero no cambiarlos por un suplente, salvo que uno de los titulares caiga en combate. Es decir, que para ser derrotados tenemos que perder a todos los personajes, no sólo a los tres de inicio (salvo contadas excepciones).
No es algo exclusivo de cada combate en particular, sino que las misiones son así. Elegimos a los personajes que van (normalmente todos; no siempre), los tres de inicio, a cuál de los tres manejamos, y vamos reemplazándolos según van cayendo durante la misión. Puede que, de los 14 personajes, sólo 5 lleguen al final, así que conviene saber manejar a todos o casi todos, y tenerles bien equipados y entrenados.

Al principio se hace complicado, ya que tenemos que manejar a toda la Clase Cero sin tiempo para conocerles. Pero a medida que avanzan las horas, y nos vemos obligados a manejar a personajes que no habíamos usado hasta ese momento, el juego gana mucho. Tienen formas de luchar muy diferentes, y un montón de habilidades exclusivas.
Habrá quien prefiera centrarse en subir nivel a unos pocos, pero el juego gana mucho si manejamos a los 14.

Aunque el estilo bebe claramente de Kingdom Hearts, aquí nos encontramos con unos combates en los que tiene mucha más importancia la estrategia y el saber jugar.
Si empezamos creyendo que se trata de un KH, vamos a morir enseguida. Perder a un personaje de un solo golpe está a la orden del día. No significa que sea un juego muy difícil, sino que hay que jugar con cabeza, eligiendo el personaje más apropiado, dando mucha importancia a esquivar golpes, y buscando el momento adecuado para contraatacar.
Aquí es donde entra el escena el sistema de Fátum. Si aprendemos el patrón de movimientos y ataques de un enemigo, notaremos que a veces su color cambia a amarillo. En ese momento será vulnerable, y nuestros golpes le harán mucho más daño. Pero si conseguimos que el color sea rojo en vez de amarillo, se considera “estado Fátum”, y el personaje (enemigos, sí… ¡pero también nosotros!) morirá con recibir un solo golpe.

De entre todas las habilidades disponibles, tenemos que elegir tres para acompañar al “ataque normal”. Una de ellas tiene que ser defensiva (Cura, Muro, Esna, Coraza…), y las otras dos pueden ser habilidades únicas (de las muchas que tiene cada personaje) o magias elementales (comunes a todos).
Las magias resultan muy confusas al principio, ya que no están explicadas en absoluto. Además del elemento, tienen varios tipos de utilización. No es lo mismo “Piro BAL” que “Piro BOM”, ni es igual “Piro BOM” que “Hielo BOM”.
“BAL” es “bala”, por lo que será una magia-proyectil. En cambio, “BOM” (“bomba”) afecta a todos los enemigos que tenemos alrededor.
El nivel de la magia depende de quién la utilice. Si dos personajes equipan una magia de hielo, teniendo el primero pocos puntos de ese elemento, y el segundo muchos, esa magia pasará a ser “Hielo” e “Hielo++” respectivamente.
Aparte de esto hay magias de nivel superior (“Piro BOM II”, por ejemplo).
Todas las magias pueden ser mejoradas con Pneumas, elementos recogidos de los enemigos derrotados.

También hay ataques especiales, como los combinados entre tres personajes, o las invocaciones, que nos permiten manejar a un eidolón a cambio de la vida del Aspirante que estemos controlando en ese momento.
Los eidolones también tienen su propio nivel, y habilidades que aprender, por lo que conviene sacrificarnos de vez en cuando (confieso que yo me pasé el juego sin apenas usarlas).
Por si os interesa, hay un truco para no perder personajes cada vez que queramos invocar: utilizar “Canto de Cisne” de Rem (da Autolázaro) y realizar la invocación justo después. La chica morirá… pero resucitará en cuanto desaparezca el eidolón.

Añadiendo más variedad aún a los combates, tenemos el sitema de OS (Objetivos Secundarios). Durante las misiones nos envían pequeños encargos (como eliminar a un enemigo con Fátum, utilizar magias, etcétera), que podemos aceptar o no. Si las superamos, conseguimos recompensas.
Es algo más complejo de lo que parece a simple vista. Cogerlas es un riesgo, que a veces puede sernos útil, y otras veces molesto:
Al aceptar un OS, conseguimos distintos estados beneficiosos, indicados junto al objetivo y tiempo de ese encargo. Puede consistir en un aumento de daño o velocidad… e incluso en invulnerabilidad momentánea.
Pero si el tiempo termina y no hemos cumplido el OS, aparece una magia en el suelo que causa muerte instantánea. Es posible esquivarlas (salen tres seguidas), pero, como ya digo, es un riesgo que estamos tomando, así que nada de coger OS a lo loco.

Al inicio de cada misión, podemos solicitar apoyo a la Academia. Si lo hacemos, además de nuestros 14 personajes, contaremos con la ayuda de aliados enviados por la Academia; la mayoría de ellos con la misma forma y habilidades que los nuestros, pero distintos niveles, y a los que no podemos manejar. También hay personajes únicos, como el capitán de la Clase Cero y su mascota (un Tomberi :D).
Pidiendo apoyo, las misiones suelen resultar mucho más fáciles, ya que los aliados tienen el nivel exigido por la misión (aunque nuestros personajes tengan 10, 20 o 40 menos), y, si uno de los refuerzos cae en combate, no perdemos nada.
Además, si sobreviven a la misión, a cambio del tiempo que permanecen a nuestro lado conseguimos puntos para intercambiar por objetos en la Academia.

Intercaladas entre las misiones normales, tenemos algunas semi-estratégicas. En un mapa con ciudades y fortalezas, tenemos que conseguir que nuestro ejército conquiste un lugar determinado, al mismo tiempo que evitamos que ellos hagan lo mismo con nuestra base principal.
De cada ciudad y fortaleza salen continuamente grupos de soldados que no manejamos, aunque sí podemos decidir qué camino deben seguir (es decir, atacar X o Y).
Al que manejamos es a uno de nuestros 14 personajes, con el que debemos viajar entre ciudades, eliminando a los grupos enemigos, e invadiendo las ciudades cuyas defensas hayan sido desbaratadas por nuestro ejército.
Que estas misiones sean fáciles o difíciles depende casi exclusivamente de nuestros chocobos. No sólo por la velocidad a la que nos desplazamos entre ciudades, sino porque podemos utilizarlos para golpear a los enemigos, haciendo muchísimo más daño que con el personaje.

Gran parte del juego se desarrolla en la Academia, donde podemos asistir a clase para mejorar los parámetros, hablar con nuestros compañeros (y con muchísimos NPC) para conocerles mejor, comprar, entrenar… e incluso criar chocobos, útiles para las misiones estratégicas que comentaba antes… y para lo siguiente:

Es un juego de mundo abierto, por lo que podemos salir de la Academia para viajar a otras ciudades, superar mazmorras, o realizar las muchas misiones opcionales.
Los viajes pueden ser a pie, invocando un chocobo de los de nuestra granja, o pagando para que nos lleven en barco volador.

La verdad es que las ciudades son muy pequeñas y simples a más no poder, pero al menos tiene. Como en otras muchas cosas, la grandeza de Type-0 viene de la decepción de todo lo que le precede.

Hablar con NPC, realizar misiones y leer documentos en la biblioteca es muy necesario para conocer bien la historia de Type-0. Entiendo que haya gente que sólo esté interesada en luchar, pero, ya que han dejado tantas cosas opcionales (que, en mi opinión, deberían ser obligatorias), es recomendable gastar mucho tiempo en buscarlas.

Otra cosa interesante de la Academia es poder entrenar a un personaje teniendo la videoconsola apagada. Si en vez de quitar el juego de forma normal, lo hacemos desde una opción del Estadio de la Academia (“instrucción de refuerzo”), el personaje que estamos manejando en ese momento pasará todas las horas de desconexión entrenando. Y, a más tiempo sin jugar (dentro de un límite), mayor experiencia consigue.

Podemos repetir todas las misiones de la historia desde el menú principal del juego. Y lo bueno es que acumulamos la experiencia y los objetos conseguidos en ellas.

De PSP a PS4

La conversión a HD es muy buena, aunque hay que tener en cuenta que es un remaster, y no un remake. Es decir, que no es gráficamente puntero… ni lo necesita.

Se ve en cosas como los tiempos de carga (cortísimos, eso sí) entre regiones del mapamundi, las animaciones reguleras de algunos personajes (aunque gráficamente estén bien hechos), la escasa diferencia entre unos y otros…

Son cosas sin importancia, ya que casi todo ha ido a mejor. A destacar la traducción al español (que no existía en PSP). No sólo es que lo hayan traducido, sino que han cuidado mucho el lenguaje, e intentado potenciar la personalidad de los personajes.

Por mencionar también algunas cosas malas, habría estado bien que dejara pausar las cinemáticas, que no nos obligara a saltar dos vídeos cada vez que ponemos el juego, y que hicieran más diferentes a los protagonistas. Parece que todos siguen una misma moda (no por la ropa, que es entendible, sino por el pelo), algo que en verdad puede ser realista, pero que me resulta un poco molesto.

(Creo que en PSP había multijugador. En la versión HD no hay, eso seguro.)

Jugando con el tiempo

Hay que respetar que cada compañía haga los juegos como les dé la gana, y no voy a venir yo a obligarles a hacerlos de la manera que a mí me parece más conveniente, pero hay decisiones que suponen un cambio tan grande, que, más allá de aceptarlo “porque así lo han querido”, se convierte en algo perfectamente criticable.

Estoy hablando de la limitación de tiempo que tenemos en cada capítulo. Y es que, tras cada misión, se nos informa del tiempo que tenemos “libre” hasta la siguiente. Un tiempo que siempre es múltiplo de dos horas, ya que realizar algunas acciones nos lleva exactamente eso: dos horas; salir de la Academia al mapamundi requiere de seis, que se convierten en el doble si el motivo es completar una de las muchas maniobras opcionales.

Así que no es que haya un tiempo real máximo, pero sí un número de acciones máximas, algo inexplicable, innecesario, que no aporta nada, y cuya gravedad aumenta al comprobar que no podemos aceptar dos misiones al mismo tiempo, por lo que se puede dar el caso de que para realizar dos quests simples, hayamos tenido que gastar 12 horas (equivalente a un día de juego; que esa es otra, ¿días de 12 horas? Podían avisar al menos).

La parte buena es que el juego está hecho para ser completado en varias partidas. Es decir, que aunque suponga un agobio (insisto: innecesario) tener tiempo, tenemos la tranquilidad de disponer de él en la “Nueva partida +”, donde conservamos TODO, y donde las acciones realizadas en las partidas anteriores no consumen tiempo.

Al contrario de lo que ocurre en otros juegos, la “Nueva partida +” no es un extra, sino una obligación. Es imposible entender la historia sin la segunda partida, que, además, tiene muchas misiones nuevas (algunas sustituyen a las originales, por lo que la mayor parte del tiempo estaremos haciendo cosas nuevas).

Y voy más allá: es imposible ver todo lo que Type-0 ofrece, como mínimo, hasta la tercera partida. Aunque ésta sí pueda considerarse opcional, también tiene alguna novedad, que se suma a lo que no hayamos podido hacer en las dos anteriores. Y os aseguro que las más de 120 horas que he dedicado para dar tres vueltas al juego no me han resultado cansinas en ningún momento. Como mucho, la parte de subir nivel…

Conclusiones

Obviando el juego de móviles Final Fantasy Agito, del que no he hablado (ni creo que hable nunca), y dejando de lado Final Fantasy XV, que se desmarcó del resto, cuatro son los títulos que componen la Fabula Nova Crystallis. Yo lo tengo claro: Type-0 es el mejor de los cuatro.

Su conexión con la “trilogía Final Fantasy XIII” se basa en pequeños detalles, algunos evidentes (los lu’Cie tienen mucha importancia), y otros que sólo descubriremos si nos dedicamos a investigar por nuestra cuenta (menciones a “Paals” y otros términos de FFXIII, el nombre de cierto escritor…). Pero, en realidad, considero que su conexión es más bien anecdótica (igual que FFVII y FFX, cansinos).

La historia es interesante, aunque nada especial. Lo que destaca es la jugabilidad, utilizando muchas cosas típicas de la saga pero dentro de un Action RPG sin turnos. Nada menos que 14 personajes disponibles, con estilos de combate muy diferentes entre sí. Y, lo reconozco: para mi propia sorpresa, todos ellos son divertidos de manejar una vez aprendes a jugar bien.

No quiero ser presa del fanatismo: el juego tiene cosas muy mejorables, como la IA en la mayoría de ocasiones (les perdono que se queden mirando sin hacer nada; no que mueran sin luchar o curen al enemigo), o el uso INNECESARIO (¿lo he dicho ya?) del límite de tiempo. ¡Cuánto mejoraría el juego sin estas dos cosas…!

Sinceramente: Final Fantasy Type-0 es uno de los RPG que más me han gustado en toda mi vida. Un digno miembro de la saga, no porque tenga la calidad de los grandes, sino porque es un juego muy divertido de por sí, que se hace más grande aún utilizando (y haciéndolo bien) elementos característicos de FF. Una jugabilidad que no me cansó en ningún momento, muchísimas cosas opcionales que alargan enormemente la vida del juego, una banda sonora que, por momentos, alcanza un nivel sobresaliente… y el mejor final que he visto nunca en un videojuego.

“Vermillion Fire”

Lo mejor:
– Muy buen remaster.
– Banda sonora.
– Jugabilidad, con la variedad que le dan tantos personajes.
– Muchas horas de juego, incluyendo bastantes cosas opcionales.
– Historia muy dura y, por momentos, muy emotiva.
– Traducción muy currada.
– Final espectacular.

Lo peor:
– El argumento no es gran cosa.
– Poner límite de tiempo no aporta nada.
– IA aliada penosa en ocasiones.

(Versión analizada: PlayStation 4)

4 comments to Análisis: Final Fantasy Type-0

  • Gold-St

    “El cambio fue progresivo. Algunos supimos adelantarnos, advertimos lo que estaba pasando…”

    Esta frase es muy irónica, y casi ofensiva, considerando que el que la escribe es fanboy de Kingdom Hearts…

    En realidad el cambio fue fulminante: Square saca FFX, Enix saca DQ8 (en Japón), empiezan a considerar la fusión y sale KH. Ya no había marcha atrás. Estaba todo sentenciado.

    Si bien post-fusión tuvieron algún detalle que mereciera consideración (los quests opcionales de X-2, TODO el doblaje de DQ8 (que en Japón no tenía voces), el tratar de mantener con vida Valkyria Profile), ya el cáncer estaba haciendo metástasis y no tardaría mucho en crear “JOLLAS” como Drakengard, Dirge of Cerberus, etc, etc, etc. De ahí a FFXIII, All the Bravest o KH I.5+II.5+2.8+3,1416+3/5 de la hipotenusa de la radiatura del cuadro era sólo un par de metros en su continua caída libre.

    Que de vez en cuando firmen un juego aceptable es sólo la excepción que confirma la regla. Lo demás que les queda, es tener compradas compañías extranjeras que hagan juegos por su cuenta, como los Tomb Raider, Deus Ex, Record Keeper <3, etc.

  • Locke

    Me gustaria decir que el unico pero que tiene este juego es que , te obliguen a “levear” cuando las misiones pasan de LV13 a 20 de la nada, lo encontré muy desnivelado…

  • Sehio

    ¡La hostia! Había estado evitando este juego por puro miedo. Eso han conseguido a base de mucho esfuerzo; que no me fíe.

    El sistema de combate pinta muy bien. Lástima lo del límite de tiempo, ya que no me hace la más mínima gracia ni aquí ni en ningún juego que no sea un arcade. PEro bueno, viniendo de quien viene tampoco podemos esperar demasiado.

    Has conseguido que decida comprarlo en Steam cuando me sea posible, que será dentro de poco.

  • Buluno

    Jugué a este juego de forma no “oficial” *guiño guiño* en mi PSP (básicamente porqué no había salido en España. Y la verdad, una pasada, me enganchó desde la intro, no esperaba ver sangre, ni una visión tan cruda de la guerra después de haber visto algunos trailers donde FF Type-0 parecía otro sacacuartos protagonizado por estudiantes adolescentes molones.

    Pero me equivoqué! Shinra-Enix me engañó de nuevo! Pero para bien! Como muestra de agradecimiento adquirí su juego en Steam no hace mucho y lo estoy rejugando actualmente. Se agradece que no sea un cutreport de PSP y tenga gráficos nuevos, incluso buenos.

    La historia está bastante bien, de hecho hay unos cuantos giros argumentales de 10! Sin embargo eché en falta ciudades más grandes y algo más de libertad para sentir que este era un Final Fantasy completo, pero bueno, se le perdona por ser original de PSP. Salir al mapamundi se reducía a ir a X punto a hacer tal misión o simplemente para grindear personajes y volver a la academia a empezar la siguiente.

    Sin embargo, Type-0 es el mejor FF desde FFXII de largo. (Excluyendo FFXIV por ser un MMORPG y FFXV al cual no he jugado).

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